Las autoridades sanitarias de Estados Unidos creen que la obesidad es un factor de riesgo mayor para los pacientes diagnosticados con influenza A H1N1 que otras condiciones médicas, como la diabetes, deficiencias cardiacas o el embarazo, publicó este miércoles el diario The Washington Post.
"Nos sorprendió la frecuencia con la que la obesidad aparecía en los casos severos que hemos estado siguiendo", afirmó la epidemióloga Anne Schuchat, del Centro para el Control de Enfermedades estadounidense (CDC, por sus siglas en inglés).
La especialista señaló que los científicos consideran la posibilidad de que los obesos estén a la cabeza en la lista de grupos de alto riesgo ante una eventual vacuna contra el virus A H1N1.
Otros estudios, agregó el diario estadounidense, han señalado que las mujeres embarazadas son otro grupo de riesgo, especialmente en el tercer trimestre de gestación, cuando el feto comprime la parte inferior de los pulmones.
Esto hace que sea más complicado respirar profundamente y toser con fuerza, y también puede alterar la circulación de la sangre en el área. Expertos especularon, según el Washington Post, que un efecto similar podría estarles pasando a las personas con obesidad.
De acuerdo al reporte de este miércoles del CDC, hay 5 mil 710 casos diagnosticado con influenza A H1N1 en 48 entidades de Estados Unidos. Sólo uno de los ocho fallecidos por la enfermedad en el país norteamericano no presentaba problemas médicos previos.