Si una de tus trabajadoras mayores de 44 años te sabotea el trabajo, es conflictiva, manifiesta insatisfacción, resentimiento, enojo y se irrita con facilidad, es ya una víctima del "Síndrome de Desgaste Profesional o Burnout".
Esta enfermedad laboral ataca preferentemente a las mujeres ocupadas con más de 44 años, sin pareja estable.
Por lo cual, muchas de las 3.1 millones de trabajadoras ubicables en este segmento han sido afectadas o están en riesgo de sufrir este padecimiento que las puede conducir a un infarto o caer en adicciones, particularmente las que viven solas, destaca el IMSS.
Doctoras, secretarias, profesoras, elementos de las fuerzas armadas, psicólogas, bibliotecarias y policías son las principales víctimas de este mal, dijo Miguel Ángel Zamora, médico del Hospital Siquiátrico y Unidad Familiar No. 10 del Seguro Social.
La incorporación de la mujer a la vida económica creció 12.5 por ciento en los últimos 30 años, pero con una gran desventaja con respecto a los hombres, ellas tienen un trabajo doméstico que desempeñar y adicionalmente el cuidado y educación de sus hijos, destacó Zamora.
"Esta situación lleva a la mujer trabajadora a experimentar el 'Síndrome de Burnout' al sufrir cansancio, depresión, trastorno del sueño, cambios en el apetito, lo que las puede conducir a vivir un infarto o caer en adicciones", comentó.
Las mujeres que sufren esta enfermedad laboral manifiestan insatisfacción en el trabajo, baja productividad, ausentismo, sabotaje al trabajo, irritabilidad, enojo, pesadumbre y resentimiento.
Gerardo Hidalgo Luna, psiquiatra del Servicio de Higiene Mental del Hospital General de la Raza, dijo que el Síndrome de Desgaste Profesional es una respuesta del estrés laboral, con repercusión física y emocional que ocurre en los trabajadores que están estrechamente en contacto con personas.
Este estrés laboral también se debe a los estereotipos que les imponen condiciones de demanda superiores a las que se encuentran en el hombre: condiciones salariales inferiores, competencia con el cónyuge por cuestiones de salario, crianza de los hijos, labores domésticas, embarazo, mayores exigencias laborales y menores oportunidades de crecimiento profesional, apuntó Hidalgo Luna.
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