El número de células adiposas, que almacenan la grasa en el cuerpo humano, se define en la infancia y se mantiene constante durante toda la vida, con una renovación celular de cerca de 10% anual, según un estudio publicado por la revista científica británica Nature |
Estos datos deberían, según los investigadores, hacer posible la definición de nuevos objetivos para el tratamiento de la obesidad: tomar medidas desde la infancia para frenar la renovación de las células adiposas muertas por otras nuevas.
El equipo de científicos dirigido por Kirsty Spalding, del Instituto Karolinska de Estocolmo, estableció que los dos principales factores determinantes de la obesidad son el número de adipocitos y su medida.
Tras estudiar células procedentes de liposucciones o de reconstrucciones abdominales, los investigadores concluyeron que cuando se supera la infancia, el número de adipocitos sigue siendo constante en la edad adulta, con una renovación regular de cerca de 10% al año.
Así, una disminución de peso importante en la edad adulta sólo reduce la masa de las células que, sin embargo, vuelven a adquirir las nuevas células rápidamente.
Los investigadores constataron también que los adipocitos empiezan a desarrollarse más pronto en los obesos (hacia los dos años de edad) que en las personas con un peso normal (entre los cinco y seis años).
De esta forma, el estudio confirma las estadísticas que demuestran que la mayor parte de los adultos obesos ya lo eran en la infancia.
Sólo 10% de niños con peso normal se convierten en obesos. Más de tres cuartas partes de niños obesos conservan esta condición en su edad adulta.
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