Uno de los mayores problemas que existen en México es la falta de apego a los tratamientos, lo que origina que un cierto número de medicamentos queden en las casas de los pacientes, los cuales son usados ante la posibilidad de una recaída.
Lamentablemente, muchos de los fármacos que hay en los hogares ya han expirado y suelen arrojarse al drenaje o a la basura; sin embargo, esta es una mala práctica debido a que son consideran residuos peligrosos por su alta toxicidad.
Parte de esas sustancia pueden filtrarse a los mantos freáticos, provocando contaminación del agua y de los terrenos de cultivo.
En otras ocasiones se liberan contaminantes tóxicos en el aire por su combustión.
Por otro lado, es recomendable que no lleguen a los basureros en donde son recolectados para venderlos en el mercado informal.
¿Qué pasa si consumo un medicamento que ya ha expirado?
Algunos pueden provocar reacción, otros pierden su efecto, mientras que otros más cambian su lugar de liberación, es decir, pueden deshacerse en el esófago, en lugar del estómago y provocar lesiones gástricas.
Los medicamentos, específicamente los líquidos o las suspensiones, pueden degradarse con mucha más facilidad.
La estabilidad de los fármacos es el primer criterio de aceptación o rechazo, las formas de inestabilidad de los medicamentos son: degradación química del fármaco, inestabilidad y cambio en su apariencia.
¿Qué hacer con los medicamentos excedentes?
Lo recomendable es que cuando se tengan fármacos que ya no se emplee y que aún puedan utilizarse se canalicen a los dispensarios médicos, para que los empleen personas que no puedan comprarlos.
Sin embargo, cuando el medicamento ha expirado éstos deben mantenerse fuera del alcance de los niños y guardarse en un lugar en donde no puedan confundirse con los que se toman habitualmente.
¿Quién es el encargado de la recolección?
En México la responsabilidad recae en la Secretaría de Salud (Ssa) y en su caso la Secretaría del Medio Ambiente Recursos Naturales y Pesca, por medio de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y del Instituto Nacional de Ecología (INE).
¿A dónde hay que llevarlos? Actualmente la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) desarrolla un programa piloto de recolección y destrucción de medicamentos caducos a nivel nacional que entrará en vigor en el año 2009, señala la dependencia.
La experiencia de programas realizada en los estado de Morelos y Querétaro han servido como base para calcular el impacto a nivel nacional. Actualmente está en curso un plan en León y en Puebla, éste último, organizad por la Canifarma.
Los medicamentos recolectados se depositan en contenedores herméticamente cerrados y son procesados por una compañía específica.
De los dos casos ya registrados, se recaudaron 10 toneladas de medicamentos caducos, los cuales se llevaron a una cementera para su destrucción y de esa forma evitar que sean suministrados o contaminen el medio ambiente, con un costo de 11 pesos por kilogramo.
Se recomienda que se guarden los medicamentos una vez que inicie el programa nacional de recolección. ¿Qué hace la industria farmacéutica
Por su parte los laboratorios tiene mecanismos regulatorios para recoger los fármacos que han expirado y que se encuentran en los anaqueles de farmacias, tiendas departamentales y en el sector salud, señala María Elena Blanco, gerente de Comunicación y Asuntos corporativos de Novartis.
En nuestro país se producen en promedio dos millones de unidades de medicamentos anuales, de los cuales se estima que alrededor del 10% estaría en posibilidades de caducar debido al sistema de distribución y desplazamiento que tienen en el territorio nacional, reporta la Organización Panamericana de la Salud.
|