Eli Lilly, una de las 15 farmacéuticas más grandes del mundo, ampliará sus horizontes a países emergentes, como México, sólo si hay garantías legales y precios que justifiquen la inversión, señaló Sydney Taurel, presidente del Consejo de Administración a nivel mundial.
En entrevista con REFORMA, uno de los principales directivos del mundo farmacéutico, explicó que hay tres requisitos para la expansión: respeto a la propiedad intelectual, un sistema de registro de medicamentos eficiente y un sistema de precios que compense la innovación.
"Los países que no respetan la propiedad intelectual, son países que no atraen inversiones de los grandes laboratorios porque, si no tenemos las condiciones necesarias para nuestro desarrollo, no vamos a invertir en un país que no las respeta", indicó.
El directivo aseguró que si bien México fue uno de los principales países en adoptar un sistema de protección de patentes, el problema es que la protección de datos e investigación clínica no está totalmente garantizada.
Además, tampoco existe una vinculación entre el registro de un medicamento que otorga la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y la información sobre el vencimiento de una patente por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
"En Estados Unidos no se concede un registro si el producto principal todavía tiene una patente", subrayó.
En los últimos años, Eli Lilly ha invertido en países emergentes como China donde se realiza 20 por ciento de la investigación química de la compañía o en Irlanda, donde este año se abrió una nueva planta de biotecnología con una inversión de 200 millones de dólares.
"Los productos más modernos se están produciendo ahí (países emergentes) y es poco probable que vayamos a construir una nueva fábrica en el mundo, incluso tendremos menos fábricas, cerramos una en Taiwán para reducir costos.
"México es un mercado que está creciendo, hemos duplicado las ventas en los últimos cuatro años, la población sigue creciendo y el poder adquisitivo, por lo que le veo potencial a largo plazo", aseguró Taurel.
En cuanto al futuro de la industria farmacéutica, el directivo de Eli Lilly aseguró que el principal reto para los laboratorios farmacéuticos es aumentar la productividad en investigación y desarrollo, ya que se están creando pocos productos nuevos y varios medicamentos importantes están perdiendo su patente.
El segundo reto es ajustarse a los programas de reducción de costos en medicinas para optimizar el cuidado de la salud; y el tercer reto es el debate sobre la seguridad de los medicamentos.
A pesar de estos retos, Eli Lilly ve grandes posibilidades de desarrollo en el área de la medicina gracias al proyecto del genoma humano y a que todavía hay muchas enfermedades para las cuales no existe una cura como el Alzheimer, cáncer, ataque cerebral.
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