Entrando en materia, debemos aclarar lo que se entiende por Inteligencia de Negocios. Una breve definición es "dar la información adecuada, a la persona correcta, en el tiempo justo". Lo que implícitamente requiere: la transformación de datos en información eficaz y confiable que permita anticipar los cambios que afectan al negocio, y fomentan una cultura de innovación y adaptación.
Esto parecería utopía, y lo es en ocasiones. Sobre todo sino se tiene claro el camino por seguir para su correcta implantación en toda la empresa. Hay que tomar en cuenta que en la mayoría de las empresas, el BI únicamente es usado por algunos directores.
Los retos que puede enfrentar una empresa al poner en marcha un BI son: los datos requeridos y el esfuerzo para transformarlos en algo útil, la disparidad que hay en la tecnología de la empresa, la adecuación a los procesos existentes, el soporte a la estrategia de la dirección, los requerimientos de los usuarios y el cambio a una cultura de decisiones basadas en hechos.
Y, ¿cómo lograrlo? La práctica que mejor resultado ha mostrado, para alcanzar beneficios reales para el negocio; y no sólo la presentación de simples reportes de operación, es la creación de un Centro de Competencias de Inteligencia de Negocios (BICC por sus siglas en inglés). El cual requiere la creación de un equipo interdisciplinario y multifuncional, que promueva permanentemente el uso efectivo del BI en toda la empresa, un estudio realizado por www.BetterManagement.com en el 2007 muestra que solamente 38% de las empresas utilizan el BI de manera general.
El principal objetivo del BICC es facilitar la transferencia de conocimiento; distribuir las capacidades para el análisis de datos; aconsejar y capacitar a los usuarios en cómo usar mejor su información; alentar la innovación y la investigación, y finalmente asegurar la transformación de las ideas en acciones que trasciendan en beneficios tangibles.
Cinco razones de por qué ¡sí debe contar con un BICC! 1. Preserva y explota al máximo las inversiones en tecnología al recomendar qué, cómo y cuándo usar los componentes del BI en el negocio.
2. Integra y consolida las iniciativas y procesos de análisis para eliminar la redundancia en esfuerzos de solución a un mismo tema y las diversas versiones de un mismo dato.
3. Reduce el riesgo de implantación al coordinar los esfuerzos entre áreas, priorizar los requerimientos de los usuarios, e identificar los elementos que pueden ser reutilizados.
4. Apoya a los usuarios en la práctica a través de esclarecer los datos disponibles, y sugerir técnicas de análisis.
5. Da garantía a la transferencia de conocimiento de BI: ejemplificando el valor y las posibilidades que el BI aporta.
En conclusión, el BICC provee una solución óptima para cumplir con las demandas de información actual de los usuarios. Además, establece las bases para interpretar y aplicar el conocimiento adquirido; repetir los resultados alcanzados y garantizar la colaboración entre áreas.
En caso de que usted decida instrumentar un BICC, tome en cuenta el paradigma que supone "los datos como un activo y su manejo acorde a ello"; en segundo lugar, BICC es un proceso y no un proyecto temporal y finalmente, el éxito se basa en las personas. Es decir, una buena tecnología debe mezclarse con personas calificadas, procesos eficientes y una cultura que fomente la toma de decisiones basada en el análisis de datos.
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