Pero además un mercado que hoy asciende a más de 1,800 millones de pesos y reditúa a tres grandes laboratorios que se disputan entre sí este mercado.
Son aún muy amplias las expectativas de este portafolio de la industria farmacéutica en México, con todo y el embate de la piratería, la autorización controvertida de genéricos con sus consecuentes juicios, y la férrea competencia de los tres participantes. Entre las razones del panorama expansivo de la disfunción eréctil (DE): la mayor esperanza de vida y una creciente apertura a hablar de sexualidad.
Es también gracias a las campañas publicitarias y el enfoque mercadológico con que han dado al clavo los laboratorios productores. Hoy es más penoso comprar cigarrillos en la farmacia que pedir viagra (sildenafil), cialis (tadalafil) o levitra (vardenafil); se recurre a éstos "por el bienestar de ambos en la pareja". Por lo demás, ya no es mal visto ver por el propio placer, se trata de la salud sexual, parte de una vida plena.
Se suma en México el factor del tan generalizado mal cardiometabólico (diabetes, hipertensión, colesterol, obesidad), plenamente vinculado con la disfunción eréctil. De hecho, es uno de los primeros síntomas: la falta de un adecuado desempeño sexual es la principal razón que hace recurrir al médico pero al final el diagnóstico es diabetes.
El doctor Manuel Dehesa, urólogo del Hospital Español, estima que hasta 70% de los diabéticos pueden desarrollar DE, y cerca de un 30% de los pacientes con colesterol elevado.
No es gratuito, por tanto, que el pastel se vaya creciendo, máxime que la DE no es curable si consideramos que va relacionada con los males crónicos mencionados. "No nos estamos peleando por el mismo cachito todos, cada competidor va teniendo su propia posición", señala Viviana de Benito, la gerente responsable de viagra en Pfizer.
Lejos parece aquel 1998 cuando arrancó viagra y el mercado de lo que entonces se conocía como la muy estigmatizada impotencia, entonces sí estrictamente de prescripción, que representaba una cartera de cuatro millones de dólares.
Las ventas de los medicamentos para disfunción eréctil sumaron en 2007 un total de 174 millones de dólares. Y el mercado aún tiene para más. Como productos maduros ya no viven los crecimientos exponenciales, pero luego de una década el ritmo de expansión sigue por los dos dígitos. En 2007 creció más de 10 por ciento. Es un aliciente para las empresas farmacéuticas, muy presionadas por mantener su rentabilidad en medio de innumerables patentes que expiran, la creciente competencia de copias genéricas, la presión social por reducir precios y los multimillonarios gastos en investigación y desarrollo para descubrir fármacos innovadores de última generación que son el futuro.
El tope aún está lejos.
México es uno de los principales mercados en este rubro, y hay muchos hombres sin tratar aún, dice Francisco Larrondobuno, gerente de levitra en México de la alemana Bayer Schering. Se estima que son un millón de mexicanos los que han probado medicarse para mejorar su erección, pero se estima que otro tanto y más lo requiere.
"Todavía hay un gran mercado por atacar de todos los pacientes que tienen algún tipo de disfunción moderada, que no se han sentido con la imperativa necesidad de consumir, pero quedan como un millón de hombres que ya tienen problemas aunque falta que lo reconozcan", coincide De Benito.
Tanto Pfizer, Lilly y Bayer, dueños de viagra, cialis y levitra, respectivamente, consideran que uno de cada dos hombres mayores de 41 años tiene algún grado de disfunción eréctil. Si consideramos que la mitad de la población son hombres -como 50 millones-, los de esa edad son como 30 millones, y de éstos el nivel socioeconómico A, B y C que es el que consume, son como 10 millones; de éstos, la mitad tendría problemas, pero sólo una cuarta parte estaría dispuesta a atenderse.
De ahí que la responsable de viagra en Pfizer calcule que el mercado objetivo sería en realidad de 2.5 millones de hombres, es decir que aún falta llegar a muchos mexicanos que quieran mejorar su desempeño sexual.
¿Consumo formal o recreativo?.
Falta considerar a todos aquellos que consumen dichos fármacos por creatividad y no necesariamente por necesitarlo. Bernardo Martínez, responsable en México de cialis de la farmacéutica suiza Eli Lilly, dice que hay una proporción no calculada de hombres que ingieren estas pastillas no porque tengan problemas sino simplemente porque quieren sentir más, y éstos básicamente son jóvenes, el llamado segmento de "consumidores recreativos".
En algo habrán incidido los reiterativos anuncios comerciales en todos los medios durante los últimos años. Con todo y que hoy el mensaje, en particular de Lilly y Bayer, es dirigido hacia la pareja estable.
"Hablen, es cosa de dos" es el slogande levitra cuya imagen de marca es una mujer, la actriz Margarita Gralia, quien incluso debutó como conductora en un programa de TV en canal 40, "Reenciende la Llama, con Margarita Gralia", patrocinado al 100% por Bayer Schering Pharma y su medicamento levitra donde se promueve la comunicación entre las parejas, renovar su relación y reencender su vida sexual.
La realidad es que fue Lilly con cialis años atrás el que empezó con un mensaje más dirigido a la pareja y no sólo al varón. Y evidentemente le ha redituado al grado de que hoy cialis tiene el liderazgo del mercado y lo sigue fortaleciendo con su slogan: "Redescubre la intimidad con tu pareja" y "Haz común buscar la respuesta".
Incluso Pfizer, con sus anuncios de "Fortalece tu vida sexual", que fue el que abrió brecha con Pelé y sus mensajes casi sutiles en un principio, hoy muy abiertos hablando expresamente de dificultades de erección, tiene uno enfocado al hombre casado como el de: "Un divorcio menos. Gracias Pfizer". Claro que es más visto aquél en el que Mónica le dice a él en un espectacular en la calle "Vamos a repetirlo hoy", donde el mensaje no es exactamente fortalecer el matrimonio, pues más parece que Mónica es la amante y no la esposa...
Los piratas pululan.
El éxito tiene sus costos, y en un mundo donde la piratería reina si se encuentra con un producto popular, no es ninguna sorpresa que haya infinidad de copias ilegales y denuncias al por mayor.
En toda la industria es sabido que viagra es el medicamento más copiado, por supuesto que ilegalmente dado que la exclusividad de venta que le da la patente de propiedad industrial expira hasta el 2011. Pero sus competidores no se han salvado y tanto cialis como levitra, que tienen la exclusividad hasta el 2015, también son multicopiados.
Hoy los tres sufren la piratería, aunque en términos económicos el problema no es muy cuantioso dado que la gente que lo compra se desilusiona al ver que no le funciona y entonces busca el original, con lo que la pérdida se desinfla y no representa más de 5% del mercado.
"Todo producto irregular que encontramos lo denunciamos a la Secretaría de Salud; un día encontramos una copia y no la volvemos a ver en mucho tiempo, otro día encontramos otra, u otro día vemos sildenafil hindú, pero son casos no constantes, sino que entran y salen del mercado", dice Viviana de Benito.
En esa preocupación es que Pfizer hace un año lanzó un nuevo empaque que se diferencia muy claramente y desincentiva a los piratas pues es una caja plateada con tinta metalizada que sale mucho más cara y le reduce la ganancia al que quiera copiarla. También evalúan la inserción de chip inteligente en los empaques como ya se tiene con viagra en Europa.
El colmo de las copias, viagra "barato".
El grito en el cielo se dio cuando hace unos años apareció un medicamento con la sustancia activa de la famosa pastilla azul lanzado por la canadiense Apotex, y ésta fue inmediatamente demandada por Pfizer por producir ilegalmente la sustancia de viagra, la cual ofrecen en farmacias como "el viagra barato".
Apotex es una reconocida compañía multinacional de capital canadiense, una de las tres principales productoras de genéricos y con fuerte presencia en México, que encontró fallas en la patente del principio activo de sildenafil y consiguió el registro de su genérico en la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Todo porque la patente del principio activo de viagra fue solicitada originalmente para tratar padecimientos del corazón y no para disfunción eréctil, éste fue un tratamiento posterior.
El juicio entre Pfizer y Apotex continúa, se han gastado millones de dólares en el proceso, y los abogados de Pfizer confían en lograr que el juez les dé la razón. En lo que sí o que no, Apotex seguramente habrá obtenido algo del pastel de viagra que al cierre del 2007 vendió 61 millones de dólares.
Éste es sólo uno de los múltiples casos que viagra ha enfrentado en tribunales; otro fue el de Lilly Icos cuando lanzó su hoy exitoso cialis.
Copiarse a sí mismo.
Siendo el séptimo mercado de disfunción eréctil en el mundo y el principal en países en desarrollo, los directivos de Pfizer desde la matriz en Estados Unidos escuchan al equipo directivo en México en sus iniciativas para defender el mercado local.
Fue el caso de Patrex, una copia autorizada y legalmente constituida por Pfizer para competirse a sí mismo. Se trata del mismo citrato de sildenafil pero en presentación que sólo reconocen los médicos y que es para prescribirse a aquellos pacientes que nunca se animarían a pedir viagra en la farmacia. De éste Pfizer vendió en el 2007 1.6 millones de dólares. Junto con viagra vendió 61 millones de dólares, pero con todo no pudo impedir que cialis le ganara el primer lugar en ventas el año pasado.
La nobleza del menudeo.
De lo que sí están convencidos los de Pfizer es que aun cuando venza la patente de viagra en unos tres años, que salgan los genéricos biequivalentes y todo tipo de copias legales, sus ventas no decaerán de tajo.
La gran ventaja, a diferencia de otros productos que han perdido la patente y significaron cuantiosas pérdidas de un día para otro para los laboratorios, es que el de viagra es un mercado básicamente de venta al detalle y no depende de ventas al gobierno; apenas el 10% de los ingresos de viagra corresponde a ventas a instituciones como IMSS e ISSSTE y la gran mayoría proviene de ventas privadas en farmacias.
El de la disfunción eréctil es un mercado paradigmático que refleja con intensidad y al por mayor un fenómenos único no sólo para la industria farmacéutica, desde un crecimiento desmesurado, el embate de la piratería, el consistente crecimiento y una paradoja también única: de que aun cuando son productos de prescripción médica (sólo debería venderse con receta), son tan benévolos y seguros, y generan tal confianza entre el médico y quien los toma, que han terminado siendo productos de consumo abierto con promisorio futuro a largo plazo.
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