La Comisión Federal de Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha otorgado registros sanitarios a laboratorios nacionales y extranjeros para comercializar medicamentos que tienen una patente en favor de otra empresa, informó Jorge Amigo, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Ese hecho, agregó, ha provocado denuncias por presunta piratería y la percepción de que México no protege la propiedad intelectual del sector farmacéutico.
"Hay casos en que la Cofepris otorgó registros a empresas que no son titulares de las patentes y que no podrían comercializar los productos en México, y los laboratorios afectados han demandado esta situación ante tribunales", expresó Amigo.
Expuso que hay cerca de 15 casos grandes que se encuentran en litigio que involucran miles de millones de dólares en ventas anuales de medicamentos contra osteoporosis, SIDA, cáncer y otras enfermedades graves.
"Entre las empresas que se encuentran involucradas están una canadiense, que puede ser la más grande productora de genéricos, así como empresas de la India y hasta de Panamá, que hacen genéricos porque no pueden tener la patente porque está vigente", añadió Amigo.
Las empresa que son titulares de una patente en México, explicó, son las únicas que están facultadas para impedir que un tercero produzca, comercialice e importe el producto patentado, aunque este producto no se fabrique en el País.
El IMPI detectó casos en los que el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado tienen problemas para comprar medicamentos por la falta de vinculación entre la entrega del registro sanitario y la patente.
"Hay ocasiones en que el IMSS o el ISSSTE lanzan una licitación y empresas que tienen la patente y producen el medicamento en México se presentan, pero también otras empresas que tienen el registro sanitario.
"El problema viene cuando se decide comprarle a las firmas que no tienen la patente, porque viene la impugnación de la licitación, juicios de nulidad de patente que duran muchos años y mientras, se pone a estas instituciones en situación de riesgo, porque podrían llevar a desabasto", resaltó.
Además del conflicto entre particulares, con esta situación México queda ante la industria farmacéutica internacional, sobre todo la americana, como un país donde no funciona adecuadamente el control, señaló Amigo.