Pasillos más anchos, estantes más bajos, lupas para leer las etiquetas, sillas de descanso o carritos móviles y envases más cómodos para el consumidor de la tercera edad, comenzarán a ser cada vez más frecuentes en el País, dado que las tiendas de autoservicio han identificado que la población adulta mayor comenzará literalmente a "crecer".
Anakani Ocampo, profesora de la División de Negocios y directora del Centro de Comercio Detallista del ITESM, consideró que la tendencia de ofrecer servicios dirigidos al consumidor de la tercera edad aumentará en la medida que la población envejezca.
"Además hablamos de gente que tiene una buena posición económica, habrá propuestas de servicio en casa, o la ayuda para hacer las compras, e incluso lugares especiales en los estacionamientos", dijo Anakani.
En la actualidad, ocho de cada 100 habitantes de nuestro País son adultos mayores, es decir, tienen 60 o más años de edad, según el INEGI.
Además entre 2005 y 2007, el número de adultos mayores pasó de 7.9 a 8.5 millones, una tasa de crecimiento promedio anual de 3.47 por ciento, mientras que la población total del País creció a 0.88 por ciento.
Éstas cifras han llevado al sector detallista a ofrecer una línea de productos enfocados a satisfacer necesidades en el rubro alimenticio, farmacéutico y funcional de este mercado.
Y es que acorde con el INEGI, cerca de 1.6 millones de hogares se conforman exclusivamente por adultos mayores, que demandan servicios especiales.
Según especialistas, los principales factores de decisión de compra para la población de la tercera edad son el precio, la proximidad y la comodidad del establecimiento.
Un Estudio de The Oxford Institute of Retail Management reveló que los consumidores de la llamada tercera edad destinan 35 por ciento de su gasto al consumo en supermercados y 18 por ciento a hipermercados.
En México, se estima que para 2015 habrá 12.2 millones de personas mayores de 60 años y para 2030 serán 22.2 millones, según el Consejo Nacional de Población (Conapo).