Cerca de 22 países participarán en el próximo gran proyecto de investigación genómica que identificará marcadores genéticos de las variaciones más recurrentes del cáncer. El líder mundial en medicina genómica, Thomas Hudson, anunció en exclusiva a REFORMA la creación del Consorcio Internacional para el Genoma del Cáncer (ICGC, por sus siglas en inglés), cuyas bases de participación y reglas de operación, dijo, se publicarán en abril.
El proyecto estudiará la bases genéticas de los tipos de cáncer más comunes alrededor del mundo, gracias al esfuerzo de centros de investigación y de salud de todo el mundo, donde se analizarán muestras de tumores en pacientes enfermos para encontrar nuevos genes asociados a este padecimiento, mejorando el catálogo de variaciones para enfermedades publicado en 2005 en el Mapa Mundial de Haplotipos (HapMap).
México podría colaborar con el estudio de 4 tipos distintos de cáncer, entre los que figura el cáncer de mama, además de otros a definir, dijo Gerardo Jiménez, director del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), quien agregó que este podría ser uno de los próximos grandes proyectos del Instituto, una vez que se concluya la configuración del mapa genómico de los mexicanos y se obtenga el financiamiento necesario (REFORMA, 27/03/08).
Hudson, director y fundador del Instituto para la Investigación de Cáncer en Ontario, Canadá, visitó el País para ofrecer una serie de conferencias magistrales; una de ellas este martes en la Academia Nacional de Medicina, en la cual expuso avances de su laboratorio en el estudio de genes que predisponen el desarrollo de cáncer de colon y de páncreas.
Factor preventivo
Aunque el Proyecto del Genoma Humano y el HapMap abrieron un abanico en la identificación de las variaciones genéticas asociadas al desarrollo de enfermedades, ahora se necesitará acelerar el proceso de traducción de la investigación a la práctica clínica a través de la infraestructura, la educación y la elaboración de productos, dijo Hudson.
El HapMap permitió a los científicos desarrollar una herramienta de identificación para sistematizar los estudios genéticos, de manera tan eficiente que en los últimos dos años se han identificado cerca de 100 nuevos genes asociados a enfermedades comunes como el cáncer alrededor del mundo.
Aunque esto no implica aún nuevas terapias o medicamentos con "diseño genético" para las enfermedades, sí puede traducirse en medicina preventiva, según explicó el científico canadiense, quien mostró el modelo usando en el cáncer de colon.
"Empezamos a identificar genes que predicen el riesgo de padecer la enfermedad; algunos polimorfismos que aumentan el riesgo. Aunque no sabemos exactamente qué hacen todos estos genes, sabemos que son predictores del riesgo. (Entonces) traemos a ese gente a la clínica, le practicamos una colonoscopía y disminuimos el riesgo de expansión del cáncer, en una etapa temprana", explicó.
El riesgo a padecer una enfermedad es una combinación entre el número de mutaciones en nuestros genes, más el ambiente en el que vivimos y nuestro estilo de vida (alimentación, actividad física). El componente genético de las enfermedades, explica Hudson, varía de un padecimiento a otro. En la diabetes, por ejemplo, se calcula que la mitad es responsabilidad de los genes, y el resto es consecuencia del comportamiento, mientras que en el cáncer la contribución genética es de 20 por ciento.
"Cuanto más alta es la dosis de genes 'malos' que la gente hereda, más riesgo tiene la persona de desarrollar la enfermedad", agregó.