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Atenta el sonido de la modernidad contra los oídos

Albany Times Union / El Universal, 27 de marzo de 2008

 
Cerca de 22 millones de estadounidenses entre los 20 y los 70 aņos tiene algún tipo de deficiencia auditiva
 

Todos los días nos sometemos al estruendo de televisiones, teléfonos celulares e iPods. A menos que se mude al bosque y viva solo en una cabaña, las posibilidades de escapar de la cacofonía son bastante difíciles. A la larga, el ataque auditivo puede causar estragos sobre su oído.

Cerca de 22 millones de estadounidenses entre los 20 y los 70 años tiene algún tipo de deficiencia auditiva, de acuerdo con Megan McGuire, audióloga de Guilderland, Nueva York. Es imposible saber cuántas personas más están dañando sus oídos en este momento, mismas que no sentirán los efectos sino hasta años después. Dados nuestros ruidosos alrededores, la cantidad de gente con deficiencias auditivas aumentará marcadamente en las próximas décadas.

"Tenemos ruidosos estéreos en nuestros automóviles que hacen que las ventanas vibren, audífonos que bombean música directo a nuestros oídos", señaló McGuire. "Incluso los juguetes para niños son escandalosos".

Es imposible cuantificar qué tanto ruido es peligroso o qué tanto tiempo le tomará a alguien perder su capacidad auditiva si se expone a sonidos estruendosos todos los días durante años. En algunos casos, sólo hace falta un sonido estrepitoso para dañar permanentemente el oído de alguien, aseguró McGuire. En el caso de otras personas, podrían pasar años antes de que perciban algún cambio.

Tomar precauciones simples como nunca utilizar audífonos de los que se introducen en el oído o siempre utilizar tapones cuando se utiliza maquinaria ruidosa, puede hacer la diferencia.

No poder escuchar es sólo uno de los desafortunados síntomas de la pérdida del oído. El padecimiento a menudo es acompañado de un zumbido constantemente presente en oídos y cabeza que puede resultar molesto y debilitante.

"Ese sonido puede provocar ansiedad", dijo McGuire. "El zumbido puede ser agotador. Además de eso, se siente una gran frustración por no poder entender nada".
Los ruidos fuertes pueden provocar deficiencia auditiva al dañar los minúsculos vellos que recubren al tímpano y recolectan el sonido. Cuando esos vellos se rompen, el sonido ya no puede recibirse.
La mayor parte del ruido es producto de la tecnología. Mientras que la mayoría de nuestros ancestros se veían afectados por deficiencias auditivas heredadas o provocadas por la edad, las deficiencias actuales son resultado del estilo de vida moderno.

Muchos jóvenes creen que es seguro escuchar sonidos estridentes, puesto que no notan un efecto inmediato sobre su oído.

"Puedes escuchar miles de conciertos a los 25 años y tu oído parecerá estar funcionando bien durante años", comentó McGuire. "Esos vellos ya están dañados, pero aun no se han roto. Sin embargo, eso podría provocar pérdida del oído en algún momento más adelante".

Como bajista de una banda de rock progresivo, Joshua Brooks sabe qué tanto está dañando a sus oídos. Cada semana, pasa horas delante de un potente amplificador, a sólo unos cuantos pasos de la batería y de otros dos amplificadores.

"Después del primer año, no me gustaba el zumbido que quedaba en mis oídos después de cada show", dijo Brooks, de 27 años.un amigo le recomendó los tapones para oídos diseñados especialmente para músicos, que reducen los decibeles sin comprometer la dinámica del sonido.

"Son geniales. Después de tocar ya no me duelen los oídos y ya no tengo dolores de cabeza", dijo el músico, y agregó: "creo que lo hice en un buen momento, antes de dañar verdadera e irreparablemente mi capacidad auditiva". (Traducción: Mariana Toledo).

 
 
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