Los índices de suicidio entre niños y adolescentes mexicanos han aumentado de manera preocupante, advirtió la catedrática de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM, Aída Valero Chávez.
Los problemas de carácter sentimental, los factores económicos y las perturbaciones mentales son las causas de dicho incremento, aseveró en un comunicado.
Afirmó que el ahorcamiento, el uso de armas de fuego y los fármacos son las formas más comunes de quitarse la vida, además de que cerca de 49 por ciento de los casos no tienen una causa conocida.
Según las estadísticas de intentos de suicidio y suicidas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en 2003 ocurrieron en el país 3 mil 327 suicidios, cifra superior en 3.6% a la de 1995.
Asimismo, hubo 222 intentos de quitarse la vida, con los que ascendió a 3 mil 031 el volumen de actos autodestructivos identificados en los últimos nueve años.
Según Valero Chávez el mismo documento indicó que siete de cada diez suicidios ocurrieron en el área urbana, dos en la rural y de uno no se especificó el dato.
Consignó que el disgusto familiar es la principal causa para consumar este acto, con 9%; seguido por la amorosa, con 7.4%, y en seis de cada diez casos no fue posible establecer la causa de la autodestrucción.
Detalló la especialista que este fenómeno se presenta más entre los hombres que entre las mujeres, con una tendencia pronunciada entre los jóvenes de 12 a 24 años que, por lo general, tienen ideas de muerte.
Según datos oficiales en los casos registrados por entidad, destacaron: Jalisco, con 9.3%; Veracruz, 8.5; Distrito Federal, 6.6; Chihuahua, 5.4; Guanajuato, Nuevo León y Sonora, 5; Yucatán, 4.9, y Tabasco, 4.5%.