Se puede aprender mucho sobre el estrés y así combatir sus efectos adversos. Después de todo, se cree que afecta nuestro cuerpo a nivel celular cuando se trata de una tensión que rebasa ciertos límites.
Pero no todo el estrés es negativo, mencionó recientemente la doctora Karen Wolfe en una comida patrocinada por la Asociación de Salud Mental del condado de Palm Beach.
Wolfe, quien recibió la licencia médica en Australia pero ahora trabaja en California, con cierto aire provocador tituló su plática “¿Es el estrés un inflamatorio?”
Aunque un poco de estrés puede motivarnos, sobrecargar nuestro cuerpo de estrés- sobre todo el estrés emocional- puede provocar enfermedades inflamatorias como la fibromialgia y el sobrepeso, aseguran Wolfe y otros especialistas en salud.
La doctora afirma que 97% de las visitas al doctor están relacionadas con el estrés y, en muchos casos, esas visitas tienen su origen en trastornos alimentarios desencadenados por comer en exceso como forma de aliviar la ansiedad. Quienes comen demasiado tienden a acumular grasa generada por el cortisol, hormona que al ser estimulada por una respuesta estresante tiende a depositar grasa en el abdomen. “El cuerpo piensa que estamos en peligro y acumula grasa alrededor de la cintura”, indicó.
Por supuesto que esto no es algo nuevo, pero mucha gente ni siquiera se da cuenta de que esta acumulación puede provocar diabetes tipo 2, y la doctora Wolfe- al igual que otros médicos- afirman que esto es algo que se puede revertir aliviando el estrés que se acumula en el páncreas.
Sí, el estrés también puede hacer que la gente pierda peso a través de la pérdida de apetito, pero Wolfe no profundizó en ese aspecto. En vez de eso, indicó que la exposición prolongada a la hormona cortisol puede causar un fuerte impacto en la salud tanto física como mental, perjudicar el sueño e incluso afectar la fertilidad.
Una vez más, no existe nada nuevo o asombroso en torno a estos supuestos y ciertamente no es la primera en exponerlos. Sin embargo, existe mucha gente que no se ha propuesto realmente relajarse un poco más y disminuir la flama de la ira y la ansiedad a través de medicamentos, ejercicios de relajamiento o simplemente recordando que la vida es corta y valiosa.
Wolfe citó los “disparadores tóxicos” que podríamos no estar considerando como tales: las dietas, la enfermedad, la inclinación al perfeccionismo, los cambios laborales, los cambios en las relaciones, temas de la infancia que se arrastran en la edad adulta, preocuparse excesivamente por los demás e incluso la menopausia.
También se indicó que la cafeína induce la producción de cortisol, aunque según el doctor Andrew Weil no se le debe culpar del sobrepeso. Después de todo, existen factores como la herencia, el ejercicio y el consumo de alcohol, los cuales pueden también tener un impacto en nuestro peso. (Traducción: Gabriela Cornejo).